¿Por qué prefieren el hogar a la residencia las personas mayores?

Por qué prefieren el hogar a la residencia las personas mayores

La residencia de mayores es una institución muy presente en una sociedad envejecida donde muchas personas se quedan aisladas socialmente. La soledad de las personas mayores, en muchas ocasiones, no está impuesta por una familia que les dé de lado.

Estamos de acuerdo en que existen casos diferentes, cada uno con una historia, y todos con distintas dificultades. Vamos a centrarnos en aquellas familias que, debido a sus responsabilidades diarias, no pueden hacerse cargo de los más mayores. ¿Qué hacemos para que no estén solos?

En una encuesta realizada, la gran mayoría de los encuestados reconocen que una sola palabra les viene a la mente en estos casos: residencia. Una palabra que, en estos casos, no resulta grata a los oídos de todos, y que siempre ha generado cierta polémica a nivel social.

No obstante, existe la otra cara de la moneda. Aquella que igual es de importante, o quizá más, en esta problemática social. De hecho, son los protagonistas de esta historia los que son desplazados, marginados y trasladados de sus hogares. Y son muchos, pues en España son casi 8 millones los ancianos mayores de 65 años.  Sin embargo, ellos también tienen opinión y, en muchas ocasiones, capacidad para mostrarla. Por lo tanto, es necesario saber hasta qué punto las personas mayores afectadas pueden o no estar de acuerdo con tan importante decisión.

El lugar donde hemos de vivir el día a día de la última etapa de nuestra vida no es precisamente asunto insustancial o baladí, pero a menudo se pretende prescindir de la opinión o las inclinaciones al respecto del adulto mayor al que estas decisiones conciernen directamente, y eso sí resulta altamente criticable.

¿Qué ocurre si les preguntamos a ellos?

El 87% de los ancianos prefiere vivir en sus casas.

Si les preguntamos, la mayoría de ellos son reticentes a los cambios. Prefieren quedarse en casa, aunque sea solos. Así lo dicen numerosos estudios que recogen que un número elevadísimo de ancianos prefiere vivir en sus casas antes que ser trasladados a una residencia. En la mayoría de los casos, las razones son las mismas y, quizá, demasiado obvias. Los ancianos no quieren ser una carga, pero desean vivir de forma independiente, proclamando su autonomía, libertad e independencia y evitar pisas lugares que, en el ideario social, son tristes y deshumanizados*.

Por otro lado, los recuerdos, y la idea de abandonar el lugar donde han vivido gran parte de su vida no es la opción más deseada para ello, que preferirían seguir en su domicilio habitual y poder mantener su autonomía contando con la ayuda de profesionales de cuidado de mayores. Pero, ¿cómo mantener la independencia cuando una persona no puede hacerse cargo de sí misma?

Empresas de ayuda a domicilio

Es en este punto donde entran en juego las empresas de ayuda a domicilio, que se encargan del cuidado de personas mayores y de su atención domiciliaria. Una opción, en muchas ocasiones, más económica que la de llevar al anciano a una residencia pero que, sin embargo, no es la prioritaria en muchos de los casos para los familiares. Los profesionales de la ayuda a domicilio son una opción posiblemente muy preferible a la residencia de ancianos, pues en esta (en la residencia) la persona anciana no tiene una atención personalizada, y además está fuera de su entorno doméstico y habitual, lo que le produce una sensación de extrañamiento que también puede repercutir en su bienestar físico y psíquico. Precisamente, quienes ejercen la ayuda a domicilio a personas mayores a través de empresas de servicios, son seleccionados por estas en virtud de su experiencia, cualificación, trayectoria y vocación. Son personas que han de tener especial empatía por las personas mayores y sus problemas, así como saber respetar la autonomía de los ancianos en función de su situación personal, y saber comunicarse con ellos creando una relación cordial.

Ventajas de contar con un servicio de ayuda a domicilio frente a una Residencia

  • Las diferencias existentes entre una opción y otra, como hemos podido ver, son considerables, pues, en primer lugar, se trata de un servicio personalizado dirigido al adulto mayor según sus necesidades. El profesional de ayuda a domicilio se encargará de cubrir todas aquellas necesidades básicas de higiene y aseo, comidas, medicación, etc… que necesita el paciente.
  • Además, estas personas dedican su cariño y compañía a la persona a la que cuidan, ayudándoles a mantener un buen estado de ánimo y ser un apoyo incondicional para ellos. Son muchos los lazos que se establecen entre el cuidador y la persona cuidada que proporciona un bienestar emocional difícil de conseguir en una residencia.
  • Espacio y privacidad: los ancianos, al igual que cualquier otra persona, valoran su espacio y autonomía, por eso es importante para ellos la privacidad de su propia casa y su ambiente personal, sus pertenencias, sus recuerdos. En una residencia, difícilmente contarán con ello.
  • Horarios flexibles: Cuando un adulto mayor está en su casa, cuenta con horarios más flexibles y variados que en una residencia, donde los horarios son más estrictos y menos flexibles. Las comidas, la hora de dormir… todo está bajo tutela del centro en cuestión lo que ocasiona una menor independencia de la persona.
  • Mayor ahorro económico: contratar una persona de ayuda a domicilio será más económico que pagar una residencia, siendo la primera una alternativa más viable para muchos ancianos. Este servicio cada vez está siendo más empleado por las familias, que ven una vía con la que garantizar la comodidad y bienestar de su familiar sin desplazarlo de su propio domicilio.

¿Existe en España poca tradición a contratar cuidados a domicilio o estamos demasiado acostumbrados a una sola idea?

Lo que es cierto, es que el sistema de cuidado de mayores por parte de profesionales que acuden a sus propias casas está empezando a tomar parte en la conciencia de aquellos familiares que se quedan más tranquilos sabiendo que la persona dependiente está “a buenas” pero controlada por un profesional. Al igual que otras facetas del cuidado geriátrico o de ancianos, esta en concreto se halla poco cultivada en nuestro país en lo que a tradición se refiere.

Sea como sea, la creciente demanda de servicios sociales dedicados a ancianos está ampliando enormemente el horizonte de las opciones entre las que elegir. Por fortuna, cada vez hay más alternativas en el cuidado de ancianos.

Ahora bien, elige con consenso. Ellos tienen mucho que decir. Siempre hay que tenerles en cuenta a la hora de tomar una decisión de estas dimensiones, y tener presentes las múltiples alternativas que existen hoy para el cuidado de ancianos. La residencia de mayores no es ya la única opción, ni mucho menos.

* Desde mSoluciona Las Rozas entendemos las residencias de ancianos como una opción más dentro del cuidado de ancianos. En ningún momento consideramos que sean lugares ni tristes ni  deshumanizados, entendiendo el sentido del escrito siempre desde el punto de vista de un tópico social y completamente literario.