La importancia del acompañamiento hospitalario para personas mayores

¿Qué es el acompañamiento hospitalario?

El acompañamiento en hospitales posee una importancia primordial cuando no nos es posible compaginar como quisiéramos nuestra vida laboral y profesional con la presencia constante en el centro clínico en el que han internado a una persona que es muy importante para nosotros. Esa presencia frecuente o constante, u omnipresencia, que desearíamos en estos momentos de máxima preocupación que el internamiento hospitalario supone (tanto más cuanto más crítico sea el estado de salud de la persona hospitalizada), no suele ser posible, y ello aumenta y agudiza, aún más si cabe, nuestra inquietud. Y no es este el único problema al respecto: el cuidado y acompañamiento de una persona dependiente hospitalizada es algo sobremanera delicado y a menudo conflictivo, que debemos poder enfrentar con gran paciencia, tacto y empatía.

En muchos de los casos el nivel de implicación con una persona dependiente es tal, sobre todo si la persona en situación de pérdida de autonomía personal y dependencia, que tenemos a cargo, es algún familiar, que podemos llegar a olvidarnos de nosotros mismos, debido a que no contamos con la ayuda de un profesional para lidiar con tamaña responsabilidad. Muchas de las veces la implicación es tanta, que se tiene que renunciar a trabajos, planes de ocio, una modificación de la rutina diaria, pues si no se diera tal renuncia, sería imposible hacerse cargo del paciente. La abnegación, la renuncia de sí mismo, la empatía y el tesoro de la paciencia (la paciencia: tesoro de la vida, que reza un proverbio japonés) son vitales para poder salir adelante en estas situaciones y para poder cuidar de las personas dependientes que tantos nos necesitan. Pero también sucede que la dificultad y dureza de tales situaciones requieren de ayuda suplementaria de personas cualificadas, con trayectoria, y experimentadas en el campo del cuidado y del acompañamiento hospitalario, de la asistencia personal y de la elaboración de informes detallados sobre el estado de salud del paciente. Todo ello son competencias que el acompañamiento hospitalario requiere para su desempeño cotidiano.

En este marco de necesidades, surge el servicio de Asistencia Hospitalaria, que trata de aliviar todo esto tipo de “trastornos” que puede originarnos tener familiares dependientes en el hospital durante un largo periodo. Que aporta un desahogo  al familiar de la persona enferma y una seguridad de contar con alguien que va a estar con el enfermo 24 horas, dedicándose exclusivamente a la persona enferma. Proporcionándole todos los servicios que necesite desde, cambios de suero o temperatura, medicamentos estados de ánimo etc. Y lo más importante, con una experiencia que otorgue a la familia la confianza y la seguridad de dejar en manos de otro a su familiar enfermo.

Además, en este tipo de servicios se redactan informes diarios, donde la familia está informada de todo, lo que otorga mucha claridad y seguridad en el servicio que se contrata.

Ventajas del acompañamiento hospitalario

Son muchas las ventajas que el acompañamiento hospitalario aporta tanto a las personas mayores como a los familiares de estas, las explicamos:

– Que los familiares estén tranquilos: ventaja fundamental que nuestros mayores estén en las mejores manos y bien atendidos tanto para  nuestro descanso, como para el bienestar de la persona enferma.

– La compañía: Que los mayores se sientan acompañados, por alguien que no solo les atiende sino que también les escucha es un valor añadido, lo que se traduce en que estén mejor cuidados.

Personal cualificado y capacitado, con la experiencia necesaria para detectar las necesidades de la persona mayor, ya que hay enfermedades duras como por ejemplo: alzhéimer, donde las familiares pierdan la paciencia al enfrentarse a esta nueva enfermedad, la cual no entienden o no saben cómo manejar. Un personal debidamente capacitado para el acompañamiento hospitalario es, por supuesto, una ayuda inapreciable en estas situaciones.

– Todas las necesidades cubiertas. Las obligaciones diarias, las familias y el trabajo hacen que no siempre podamos encargarnos de los mayores. Además de atender a los ancianos, también nos ayudarán a nosotros.

Tipos de acompañamientos en hospitales

Los acompañamientos en hospitales se centran en dos tipos:

 Acompañamiento diurno

A cargo de un auxiliar, el acompañamiento diurno consiste en estar durante el día con el enfermo cuando la familia debe atender otras obligaciones.

Tener siempre a alguien haciendo compañía al familiar y listo para avisar al equipo profesional de enfermeras del hospital, dando un respiro a los familiares para que puedan dedicarse a sus responsabilidades.

Acompañamiento nocturno

Acompañamiento nocturno cuando la familia no puede estar ahí para pasar la noche con la persona enferma y resulta esencial, tener siempre a alguien haciendo compañía al familiar y listo para avisar al equipo profesional de enfermeras del hospital, en cualquier instante o momento que el enfermo necesite una atención inmediata.

Por lo tanto, el acompañamiento en hospitales es una tarea mucho más compleja de lo que pudiera parecer en un principio, y consta de una serie de tareas que irán encaminadas al apoyo del personal hospitalario con respecto al paciente internado, y, ante todo y sobre todo, a garantizar nuestra plena tranquilidad y que podamos estar informados en todo momento, más allá de las trabas del tiempo, el estrés laboral y la distancia.