Cuidado de enfermos. ¿Cómo convivir con una persona bipolar?

Cómo convivir con una persona bipolar

Pasar de la alegría a la tristeza en poco tiempo es algo que nos ha pasado a todos. Las diferentes rachas por las que pasamos en nuestra vida y el estrés al que estamos expuestos en nuestra rutina diaria genera en nosotros sensaciones, en muchos casos depresivas, que se pueden confundir con trastornos mucho más graves.

Aún es más difícil la distinción cuando el que se encuentra mal es una persona cercana. En ocasiones, vemos como nuestros allegados tienen cambios de humor que podemos considerar repentinos, algo que puede considerarse normal pero que, cuando quiebran nuestra vida diaria, es importante poner remedio. ¿Sabrías diferenciar un mero cambio de humor con un trastorno bipolar?

Convivir con una persona que padece trastorno bipolar (TBP) no es fácil. Hay que entender esta patología para poder ayudarles y estar a su lado teniendo en cuenta importantes aspectos como veremos a lo largo de este post, porque, de alguna forma, si una persona cercana padece este trastorno, también te está afectando a usted.

¿Qué es un trastorno bipolar?

Como hemos dicho antes, todos hemos sentido la sensación de estar feliz e infeliz en un espacio corto de tiempo, lo cual puede ser normal, pero en el caso de una persona afectada por trastorno bipolar, estos sentimientos pueden ser peligroso e incluso interferir en la vida cotidiana. Es decir, es posible que un día la persona no pueda levantarse de la cama debido a una profunda depresión, mientras que poco tiempo después se sienta lleno de energía y fuera de control.

Por tanto, el trastorno bipolar se caracteriza por El trastorno bipolar es aquel que caracteriza por alteraciones en el estado de ánimo, que se manifiestan con estados de manía, seguidos de episodios depresivos o mixtos.

Cada episodio puede presentar cuatro modos de acción:

  • Depresión: llamamos depresión al sentimiento de sentirse muy triste por un largo período de tiempo. En ocasiones, puede costar hasta comer o salir de la cama, y se acompaña de la sensación de despreocupación por las cosas del día a día. La persona puede sentir tristeza, excesiva preocupación o sensación de abandono, cansancio y apatía, dificultad para concentrarse…
  • Manía: Es un estado que se inicia con un sentimiento tranquilo y apacible, pero también puede incluir un estado de irritabilidad y agresión. Las personas en esta fase pueden cometer actos que conllevan algún tipo de riesgos y por tanto puede ser peligroso. Veamos algunos de ellos: mucha alegría, fuerza, ansiedad o nerviosismo, hablar con rapidez sin parar, hiperactividad, insomnio, irritabilidad, mayor deseo sexual…
  • Hipomanía: La hipomanía es un estado afectivo caracterizado por un ánimo hiperactivo o irritable, como también por pensamientos y comportamientos consecuentes a ese ánimo que se distingue de un estado de ánimo normal. Los individuos en estado hipomaníaco tienen menos necesidad de dormir, pueden ser hiperempáticos y tienen una enorme cantidad de energía.
  • Modo mixto: No es tan frecuente, pero se trata de cambios de humor desde la manía a la depresión a veces en el mismo día.

Para los familiares y amigos de una persona bipolar, se trata de una situación difícil. La ayuda que puedan brindarle puede marcar una diferencia seria en la evolución del cuadro. Por eso es importante que tengamos en mente una serie de pautas a la hora de enfrentarnos a este tipo de situaciones. Recuerda que si necesitas ayuda, en mSoluciona Las Rozas somos expertos en el cuidado de enfermos a domicilio, tanto con profesionales que pueden acudir al domicilio por horas, como internas que llevarás un exhaustivo cuidado del paciente.

Ten en cuenta a la hora de cuidar a una persona bipolar…

  • Ayúdale a que no deje su tratamiento. En ocasiones, puede parecer que no hay resultados, pero es importante estar cerca para que no abandone el apoyo terapéutico y farmacológico. Estate pendiente de las horas y de las tomas de cada dosis.
  • Aprende a reconocer los modos básicos en que se presentan los episodios. Como familiar, puedes notarlo aún antes que el paciente y sugerir la consulta profesional. Si no te sirve con las pautas que te hemos dado, consulta con un especialista cuando veas síntomas de que puede tratarse de un trastorno bipolar.
  • Ten siempre a mano una lista de medicaciones y lugares a los que acudir frente a un episodio descontrolado.
  • En ocasiones, la persona que sufre trastorno bipolar puede sentir que el familiar interfiere, especialmente en la fase maníaca. Recuerda que ese enfado e irritabilidad no es contra ti, no te lo tomes como algo personal, ya que es solo parte de la enfermedad.
  • Trata de usar los períodos de humor en los que el paciente se encuentra estable para discutir y desarrollar planes seguros con él: desde hospitalización, o retención de las tarjetas de crédito, llaves de la casa o del coche o acceso a sus cuentas bancarias. Eso sí, has de tener en cuenta que durante los episodios el paciente no va a querer cumplir lo que se haya acordado en estado normal.
  • Proponer actividades físicas cuando se sienta deprimido es una buena forma de ayudarle a sentirse mejor y a activarse, sobre todo haciéndolo en compañía, pero siempre demostrando tranquilidad y sosiego.
  • Habla con calma y evita las discusiones, ten en cuenta que una persona con TBP puede actuar de forma impulsiva y peligrosa en ocasiones, por lo que, en una situación complicada, trata de calmarle con una voz suave y un discurso positivo.

¿Cuál es el tratamiento para el trastorno bipolar?

– Los medicamentos: estos ayudan a controlar los síntomas del trastorno bipolar y es posible que algunas personas lleguen a tomar varios para controlarlo. Todo dependerá del diagnóstico del profesional.
– La psicoterapia: puede ayudar a reconocer y cambiar ciertos comportamientos, emociones o pensamientos desde el conocimiento de la enfermedad.
– Terapia electroconvulsiva: se trata de la estimulación cerebral que puede ayudar a aliviar y desbloquear los síntomas. Se utiliza en pacientes con trastorno bipolar grave, personas con un alto riesgo de suicidio.

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