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Consejos para alimentar a personas que padecen Alzhéimer

Sabemos que la enfermedad de Alzheimer es una de las formas más comunes de demencia  en los adultos mayores y que afecta gravemente a la capacidad de la persona para realizar sus actividades diarias.

Debido a su carácter progresivo, la pérdida paulatina de la memoria suele ser una de las principales causas para convertir al enfermo en un candidato a una alimentación inadecuada. Factores como la distracción, confusión de horarios y la dificultar para masticar o tragar suele provocar la pérdida de peso o la dificultad para llevar una dieta rica y saludable.

Se estima que el 50% de personas en edad avanzada presentan desnutrición que inevitablemente se asocia a un incremento del deterioro funcional y de la fragilidad.

Es importante destacar que no existe una dieta que revierta o cure la enfermedad,  pero si hay establecida una dieta especial  para los enfermos de Alzhéimer.

A continuación os detallamos algunos consejos para un correcto estado nutricional:

El agua es esencial.

Se recomienda beber al menos 1,5l de agua al día. Cuidado si hay riesgo de atragantamiento. Es recomendable que el enfermo esté despierto y alerta.

Mantener los horarios de comidas y procurar repartirlas en 4 ingestas al día: 

Desayuno, comida, merienda y cena

Prepara recetas que se puedan comer con las manos: 

Buñuelos, croquetas, calamares a la romana… En el Alzheimer se pierde la capacidad de realizar los movimientos dirigidos a un fin, por ejemplo, coger el tenedor con la mano y llevarlo a la boca.

Incluye alimentos ricos en antioxidantes. 

Una buena idea es usar por costumbre la fruta como postre. Recuerda cortarla en trozos pequeños.

Texturas suaves y homogéneas. 

Los purés en todas sus variantes aportan gran cantidad de nutrientes y son fáciles de ingerir.

La dieta debe ser hiperproteica y no constituir menos del 25% del total de la alimentación diaria. 

Dato importante para pacientes encamados ya que fortalece los músculos y la piel.

Las grasas son siempre necesarias.

Sin abusar de ellas y preferiblemente de origen vegetal: Aceite de oliva y girasol.

La comunicación con el médico.

El consumo de algunos fármacos puede interferir en la correcta absorción de algunos nutrientes. Para ello, es imprescindible la comunicación con el médico sobre los posibles efectos adversos de los medicamentos en el enfermo.

Por otro lado, es importante destacar la forma en que preparamos los alimentos y evitar el riesgo de atragantamiento, por tanto, evitaremos la presencia de grumos, espinas y filamentos. Del mismo modo, procuraremos no usar más líquido del necesario en los triturados ya que reducen el valor nutritivo en la dieta.

Recuerda evitar:

1.: Verduras crudas
2.: Pasteles y Chocolates o dulces que se adhieran al paladar
3.: Frutos secos
4.: Carnes fibrosas, pescados con espinas, estofados y otras cocciones de doble textura
5.: Bebidas alcohólicas

Para concluir, debemos recordar que una alimentación adecuada ayuda a mantener el organismo de los enfermos en mejores condiciones, puede ayudar a mejorar muchos de los síntomas y puede retrasar la evolución de la enfermedad.

2019-03-07T17:52:13+00:00