Las recomendaciones para el frío en los mayores son algo sumamente necesario en estas fechas en que el termómetro desciende notoriamente. Como vimos en el anterior artículo ‘Cómo afecta el frío a nuestros ancianos’, las personas de mayor edad tiene más riesgo de sufrir infartos cuando las temperaturas disminuyen.

Es por eso que, ante el aumento de población mayor de 65 años en nuestro país, hemos de tener en cuenta algunos consejos para sus cuidados. Las altas temperaturas producen mayores efectos en las edades avanzadas que en anteriores espectros de edad, por lo que se han de tener muy presentes una serie de consejos con que afrontar los períodos de frío cuando se ha llegado a la senectud.

Consejos para el frío en ancianos

Desde mSoluciona Las Rozas, como expertos en cuidado de mayores, queremos que tengas en cuenta varias pautas para que estos estén lo más fuertes posible ante el frío que está azotando nuestro país durante este invierno:

  • Haz que coma bien. La comida es la principal fuente de energía de nuestro cuerpo. Aunque no te lo creas, nos aporta calor, por lo que durante este periodo de tiempo se ha de mantener una dieta equilibrada pero aumentando la ingesta de carbohidratos. En las edades avanzadas, es precisamente cuando el organismo humano precisa de mayores aportes de calorías, puesto que las formas de metabolismo de estas se ralentizan con relación a edades anteriores, y es necesario, por tanto, consumirlas en mayor cantidad.
  • Evita el alcohol. El mito de que da calor al cuerpo es completamente falso, por lo que el anciano puede contraer enfermedades. Intenta que beba una buena cantidad de agua (2 litros) de forma diaria. El alcohol posee mayores contrapartidas si cabe para el adulto mayor que para el resto de edades: así, por ejemplo, se incrementan sus grandes desventajas y perjuicios, como la vasodilatación (que puede llegar a ser peligrosa para la salud cardiovascular y cerebrovascular de la persona anciana), el hecho de que en verdad diluye el calor corporal en lugar de incrementarlo como sí reza el falaz mito generalizado, o también que sube la tensión (lo que igualmente puede ser de gran peligrosidad para personas de edad provecta), o que contribuye a incrementar los episodios depresivos y ansiosos y los problemas del sueño, entre otras secuelas indeseables. Entre las recomendaciones para el fío en mayores, una de las más importantes es precisamente evitar o disminuir a lo meramente ocasional, testimonial y frugal el consumo etílico.
  • Ni mucho frío ni mucho calor. Es innecesario convertir nuestra casa en una estancia donde haga demasiado calor. Intenta que la temperatura sea de 18º a 21º. Ten en cuenta el abrigo que lleven cuando la casa tenga una temperatura adecuada. Evita abrigarles en exceso. Hemos de tener en cuenta que los sensores de temperatura de la piel en las edades provectas ya no funcionan como antes, y que, por lo tanto, las temperaturas extremas o el exceso de abrigo pueden perjudicar en mayor grado al anciano. Por tanto, los consejos para el frío en ancianos han de incluir la búsqueda de un equilibrio o justo medio en las temperaturas corporales, puesto que la resistencia ante temperaturas más bien extremas es menor en la ancianidad.
  • Intenta, siempre en la medida de lo posible, que el anciano realice ejercicio de forma moderada.
  • Cuidado con el exterior. Cúbrele bien cuando salga a la calle por los cambios de temperatura. Protege la cabeza con un gorro y las manos con guantes.
  • También es normal que nosotros mismos cojamos resfriados en esta época. Evita transmitir enfermedades al toser o al estornudar. Usa papel y tíralo después de usarlo. Además, lávate las manos con frecuencia, pues es la principal vía de transmisión de enfermedades.

Las recomendaciones para el frío en las personas mayores han de incluir, pues, estos apartados que arriba hemos detallado, para evitar que las bajas temperaturas hagan mella en los más mayores.