Como sabemos el Alzheimer es una enfermedad muy extendida en la sociedad y cada vez son más quienes la padecen.

Es por este motivo, que  la Comunidad de Madrid, en colaboración con la Fundación Gonzalbo-Marqués, va a distribuir 5.000 pulseras de emergencia con un código QR a las personas mayores de 65 años que vivan en la región y padezcan demencia o Alzheimer en su fase inicial.

Y es que, son muchos los enfermos que debido a la enfermedad salen de casa y no consiguen volver, es la familia la que tiene que denunciar su desaparición y, en el mejor de los casos, vuelven a aparecer al cabo de los días aturdidos y desorientados, otras veces el final es más trágico.

Por lo tanto, este tipo de iniciativa pretende dar solución a este problema, para que los afectados puedan ser localizados, en la mayor brevedad posible, en caso de que se pierdan o sufran alguna emergencia. Debido, a que la pulsera permitirá el acceso rápido a los datos de la persona afectada por parte de los Servicios y Fuerzas de Seguridad y Protección Civil.

De este modo, se quiere prestar ayuda inmediata a esas personas mayores que no están familiarizadas con el proceso del Alzheimer y rápidamente se desorienten al salir a la calle. A su vez, también se tiene en cuenta a los familiares, empatizando por el trance por el que tienen que pasar, a los que esta iniciativa les otorga algo de tranquilidad y de apoyo.

El funcionamiento de las pulseras, que serán de color azul con detalles blancos y cierre de velcro, es sencillo: si un anciano sale a por el pan o a pasear al perro y se pierde, cualquier agente de la Policía Nacional o Municipal podrá localizar rápidamente a sus parientes enfocando con su teléfono móvil -en el que se habrá instalado la pertinente aplicación- el código QR, un código de respuesta rápida. Tanto el usuario como sus familiares podrán personalizar la prenda añadiendo los datos médicos y particulares que se incluirán en el código.

Sin embargo, solo tendrán la opción de acceder a la prestación, los enfermos que se encuentren en una fase inicial de Alzheimer o Demencia y aquellos que residan en municipios de la Comunidad de Madrid que tengan entre 5.000 y 40.000 habitantes mayores de 65 años y, a su vez, presentar un informe médico en el que se diagnostique el Alzheimer, y otro supervisado por los Servicios Sociales.

Como podemos comprobar, es una iniciativa muy beneficiosa al dar solución a un problema que esta patente y que necesita medidas de este tipo para arropar, de alguna manera, a los que la sufren directa o indirectamente.