Qué es la insulina

La insulina es una hormona segregada por el páncreas, cuya misión es enviar glucosa a las células a través de la propia circulación de la sangre, y regular la cantidad de azúcar en esa circulación.

La diabetes es un trastorno del metabolismo que se caracteriza por la gran elevación del azúcar en la sangre (hiperglucemia), por la falta de insulina que regule las cantidades de azúcar en sangre. Su denominación proviene de la conjunción de la palabra griega diabetes con la palabra latina mellitus: la unión de ambas significaría “gasto de azúcar”.

Tipos de diabetes

Hay dos tipos de personas con enfermedad de diabetes: aquellos cuyo páncreas no puede producir insulina (y por lo tanto no puede regular las cantidades de glucosa en su torrente sanguíneo), y aquellos en que esta misma glándula segrega cantidades insuficientes de tan necesaria hormona. Así pues, deben autosuministrarse insulinas exógenas, y además seguir una determinada dieta y hacer ejercicio.

La primera modalidad de diabetes es la de tipo 1, antes conocida como diabetes mellitus insulinodependiente. La segunda, conocida como diabetes de tipo 2, y antes como diabetes no insulinodependiente, es la más habitual. En sus primeras fases, esta última puede paliarse con medicación, pero en fases más avanzadas suele precisar de inyecciones de insulina.

Existen algunas modalidades más, como la denominada diabetes del embarazo o gestacional, o las diabetes asociadas a determinados fármacos y medicaciones, a defectos genéticos, endocrinopatías (enfermedades de las glándulas endocrinas), enfermedades pancreáticas, infecciones, síndromes genéticos, etc.

Tipos de insulina

Existen varios tipos de insulina, sobre todo en función del tipo de diabetes y de la sintomatología del diabético:

Según el origen:

  • Insulina humana.
  • Análogos de insulina humana.

Según su mecanismo de acción:

  • Insulinas lentas, basales o de acción prolongada. Tardan en actuar 2 horas, y duran entre 12 y 18. Existen las Glargina (Lantus, Abasaglar, Toujeo) que son todavía más lentas: tardan en actuar 2 horas, y duran entre 20-24 y 36. También existen las Degludec, las más lentas, y que tardan 2 horas y duran más de 40. Se pueden consumir tan sólo una vez diaria, permiten un mejor control de la glucosa cuando el diabético se halla en estado de ayuno, y generan menores variaciones de los azúcares del organismo.
  • Insulinas NPH o basales: de acción algo menos prolongada, es decir: intermedia. Tardan 2 horas, y duran hasta 12. Se utilizan para el control de la glucosa en estado de ayunas.
  • Insulinas prandiales, de acción rápida o corta: por regla general se utilizan para controlar las subidas repentinas de la glucosa, a menudo como consecuencia de los alimentos consumidos. La más célebre dentro de este apartado sería la Aspart.

Precauciones para el uso de la insulina

Además, el diabético debe tomar unas determinadas precauciones antes de manejar sustancias como las insulinas:

  • Mantener los frascos de insulina en un lugar limpio y seco.
  • Tener un cubo de basura especial para los frascos y agujas.
  • Mantener limpias las agujas antes de usarlas.
  • Algunas insulinas deben conservarse a bajas temperaturas y otras no. Es preciso consultar atentamente las instrucciones de cada insulina para conocer sus condiciones de conservación.
  • Es necesario revisar el frasco antes de administrarse la insulina.
  • Si se va a administrar una mezcla de insulina rápida (transparente) con otra lenta (de aspecto lechoso), primero cargar la rápida.

Cómo administrar la insulina

Las insulinas exógenas que necesita el diabético se presenta en viales o cartuchos, que precisan cargar las dosis en jeringas, y se inyectan con agujas de insulina o con las llamadas plumas precargadas.

La insulina se inyecta por vía subcutánea, en las zonas de tejido adiposo: abdomen, brazos o muslos. Para ello hay que seguir la prescripción y pauta del médico. También es preciso rotar la zona cada vez que se inyecte, para evitar problemas como inflamaciones, dificultades de absorción de la insulina, etc.

El diabético es una persona que debe ser muy cuidadosa con su medicación y la forma de administrársela diariamente, lo que hace que su enfermedad sea también especialmente dura y peligrosa para su salud, y molesta para sus hábitos cotidianos. La familia tiene que estar ahí para apoyarle y ayudarle en tan difícil rutina, y en los problemas que puedan sobrevenirle.