Una cuidadora interna es la mejor solución y más económica para que nuestros mayores estén bien atendidos mientras continúan residiendo en su domicilio habitual.

Puesto que, una cuidadora interna es una profesional del cuidado con experiencia previa. Su especial calificación de interna responde a que pernocta en la casa como parte de su función de cuidado.

Resulta fundamental, abordar  entre la familia que la va a contratar y la cuidadora interna las funciones que va a desempeñar, para evitar confusiones en las tareas a desarrollar o malos entendidos con la familia y mayor eficiencia y eficacia en el trabajo a desarrollar. 

Por lo tanto, una vez establecido el acuerdo entre las partes, las cuidadoras de personas mayores se encargarán de las tareas domésticas habituales y además asistirán a la persona mayor a su cargo realizando tareas como asistencia en el aseo diario, acompañamiento en las salidas (peluquería, médico, fisio, compras…etc.), realización de curas sencillas, inyecciones, masajes, supervisión toma de medicamentos, preparación de comidas con dietas especiales, acompañamiento, conversación y motivación.

A su vez, destacar que aunque el trabajo de la cuidadora consista en convivir 24h en el domicilio de un usuario que requiere de atención domiciliaria, tiene una serie de derechos específicos que como cuidadora de régimen interno, se deben cumplir:

– Dormir. Parece algo insólito, pero una cuidadora interna tiene derecho a sus correspondientes horas de sueño. Como hemos dicho anteriormente, estar a disposición de la persona mayor 24h al día no significa trabajar 24h al día, sino que implica el respetar su tiempo de descanso y su tiempo de sueño.

– Libranza: 36h de libranza continuada a la semana. Normalmente suele darse libranza desde el sábado a las 09h hasta el domingo a las 21h.

– Descanso: 2h de descanso diario con el fin de desconectar y airearse, recargando así las pilas para afrontar de la mejor forma posible el resto del día.

Funciones que realizan

La cuidadora está encargada del cuidado del miembro o los miembros de la familia que por su edad o condición sufran una situación de dependencia y que tiene una cualificación específica obtenida para dedicarse a ello.

En este sentido, no se considerarían cuidadores a familiares de primer o segundo grado que puedan habitar en la casa y colaboren en las funciones.

De una cuidadora esperamos que realice todas las funciones relacionadas con las actividades de la vida diaria como por ejemplo:

– Que sea capaz de generar un ambiente agradable y seguro para nuestro familiar.

– Realizar actividades fuera del hogar, sacar a pasear siempre de forma segura al familiar dependiente o hacer recados.

– Comprar los complementos necesarios para el mayor.

Labores domésticas, como por ejemplo: Mantener la habitación limpia y arreglada, lo que incluye por ejemplo hacer las camas, cambiar las sábanas, etc.

Compra y elaboración de la comida de la persona a su cuidado y dársela.

Beneficios de tener una cuidadora interna para ayudar a personas mayores

– El horario se ajusta a las necesidades de la familia.

– Te permiten disponer de una flexibilidad horaria siempre habrá alguien en casa para ayudar a la persona mayor, si tienes que salir por un imprevisto o la persona mayor vive sola.

– Las personas mayores están muy bien cuidadas  y atendidas en su entorno, ya que lo principal es no llevarlas a otro hogar si no que permanezcan en la que siempre ha sido su casa.

– La posibilidad de ausentarse noches laborales (cenas, cine…) todo lo que te surja, puesto que tu familia mayor estará atendido las 24h.

En mSoluciona Las Rozas disponemos de cuidadora interna o externa dependiendo de las necesidades de la persona a cuidar.