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Dieta y nutrición para personas mayores.

Cuando envejecemos el organismo manifiesta una serie de modificaciones como son: la pérdida de masa muscular, la disminución de la densidad ósea, y la reducción de la movilidad de las articulaciones que originan movimientos más lentos y torpes. Para ralentizar este proceso e incluso evitarlo, cuidar la alimentación es muy importante. Por ello, en este post te enseñamos el mejor menú para personas mayores en el que incluye una dieta correcta mediante una nutrición equilibrada para todo tipo de ancianos.
Por ello, llegados a este momento de la vida la capacidad de alimentarse y obtener los nutrientes necesarios también se ve alterada debido a que afecta al aparato digestivo, la dentadura, la producción de saliva etc. esto lleva a que se tenga dificultad para masticar y tragar los alimentos, lo cual provoca gases y estreñimiento. Además las secreciones del estómago en las personas mayores disminuyen, retrasando la digestión y la absorción de vitaminas.
Por este motivo, las personas mayores deben adaptar su dieta diaria a la nueva condición de su aparato digestivo, es decir, seleccionando alimentos que les resulten más rápido de tragar y digerir, pero que a su vez, contengan los nutrientes necesarios que necesitan para sus características fisiológicas o afecciones que padezcan en cada caso particular.
Además, en la tercera edad son muchas las personas que terminan sufriendo enfermedades como hipertensión o diabetes, es decir, enfermedades relacionadas directamente con la alimentación, de ahí que sea tan importante la nutrición en esta etapa y saber cómo adaptarla.

 ¿Qué debe incluir una buena dieta en personas mayores? 

La dieta debe ser equilibrada y siempre acorde a la actividad física y gasto energético de cada persona.
De este modo, se deben incluir:
Grasas
Por un lado, no se debe abusar de los alimentos gratos porque son muchas las consecuencias negativas que tienen en el corazón, pero no se debe eliminar totalmente la grasa en la dieta de las personas mayores. Lo más recomendable es que constituya un 25% del total del aporte nutricional que necesitamos. Eso sí, la que se consuma debe ser en torno al 15% monoinsaturada, presente por ejemplo en el aceite de oliva.
Proteínas
Siendo la carne el alimento que más proteína contiene, no se debe abusar de ella, y comer más pescado combinado con verduras y hortalizas, así las personas mayores no se pasará del 20% de las mismas recomendadas para su dieta.
En ningún caso, deben prescindir de dichas proteínas puesto que su falta puede alterar el estado de salud del anciano y dar lugar a problemas en la piel y fatiga.
Es fundamental el consumo de lácteos (mejor si son desnatados) como: yogures, leche, etcétera, puesto que presentan una fuente imprescindible de calcio, cuyo déficit puede acarrear la aparición de enfermedades como la osteoporosis. Debido a que las necesidades diarias del mismo se cifran en torno a 1.200 mg en hombres y 1.300 en mujeres.
Hidratos de carbono
Es recomendable que los hidratos de carbono sean un 55% del aporte nutricional total. Presentes en alimentos como:
– Cereales.
– Frutas.
– Pastas (tallarines, macarrones, etcétera).
– Legumbres.
Estos alimentos, además, contienen una elevada cantidad de fibra.
Vitaminas y minerales
En las personas mayores suele ser común la falta de vitamina D, debido a la escasa exposición solar, si la persona mayor no cuenta con la movilidad suficiente para ponerle remedio hay que incrementar el aporte de esta vitamina a través de la dieta.
Por lo tanto, es fundamental que los ancianos consuman alimentos ricos en vitamina A, B, C y D, porque es más efectivo que administrar suplementos en la dieta. Estas son algunos alimentos que las contienen.
– Vitaminas A: Conocida como retino, es esencial en la visión y en la adaptación a la oscuridad. (albaricoques, mandarinas, melocotones, ciruelas, zanahorias, acelgas, espinacas, alubias, productos lácteos, tomates y los pimientos).
– Vitamina B: Podemos encontrarla en (albaricoques, mandarinas, melocotones, ciruelas, zanahorias, coliflor, repollo, acelgas, escarola, guisantes, maíz, frutos secos, arroz, productos lácteos, carne de cerdo).
Vitamina C: Tiene un efecto antioxidante importante, siendo necesaria 100 mg al día. La encontramos en (albaricoques, fresas, naranjas, limones, cerezas, mandarinas, manzanas, espinacas, coles de Bruselas, pimientos, patatas). Los fumadores requieren una ingesta mayor de estos alimentos.
– Vitamina D. Está en estrecha relación con el calcio. Contienen esta vitamina (el hígado de pescado y sus aceites, los pescados grasos como el salmón, arenque y atún, la yema de huevo, la leche entera y la mantequilla). Si aun ingiriendo estos alimentos y teniendo poca exposición al sol se da un déficit de calcio, se aconsejarían los suplementos orales.

¿Qué errores cometen los ancianos en la nutrición?

– Dejar de cocinar: Son muchas las personas mayores que sustituyen los guisos por picoteos que no les otorga el contenido calórico ni los nutrientes necesarios, y que también pueden provocar obesidad por contener un exceso de grasa o azúcar. Estos malos hábitos pueden dar lugar a enfermedades como hipertensión o diabetes.
– Consumo excesivo de alimentos precocinados: Estos productos se pueden conservar durante mucho tiempo en casa, teniendo que ir menos veces al supermercado, lo que resulta cómodo para ancianos con movilidad reducida. No obstante, estos productos contienen muchos conservantes, sal, grasas y azúcares, siendo perjudiciales cuando se consumen con regularidad, y que pueden elevar los niveles de colesterol o de azúcar.
– Eliminar de la dieta ciertos alimentos: Como la carne, debido a los inconvenientes que tienen para masticarla, o el pescado, por las espinas que contiene. Existen alternativas para facilitar su ingestión, como picar la carne para elaborar albóndigas o hamburguesas, elegir pescados con espinas fáciles de localizar y eliminar (atún, bonito, gallo, lenguado, merluza…), e incluir ambos alimentos en purés.
A su vez, cabe resaltar que en las personas mayores, decidir el menú, ir a la compra y comprar los ingredientes necesarios así como cocinar, para los que aun cuentan con las capacidades para ello, les beneficia para ejercitar la mente y que se mantengan activas y en contacto con su entorno. Teniendo en cuenta, además, los nutrientes necesarios, incluyéndolos en su dieta diaria para que así tengan un envejecimiento estable sin problemas en su organismo y derive, como hemos mencionado anteriormente, a otras enfermedades mucho más graves.
2019-03-07T17:54:41+00:00