Es un hecho que el aumento de la esperanza de vida es un realidad en los países desarrollados, y así seguirá durante los próximos 25 años, en los que la población mayor de 65 años crecerá un 2.6% anualmente. Ese año, serán más de 800 millones los ancianos frente a la mitad de ellos que, se estima, viven en la actualidad.

Frente a esta realidad, la Organización Mundial de la Salud -OMS- ha puesto en marcha programas de prevención de la salud de los ancianos con la finalidad de reducir las enfermedades, sus secuelas y muertes prematuras, a la vez que se consigue mejorar la calidad de vida.

Los esfuerzos preventivos han de llevarse a cabo en las primeras etapas de nuestra vida, que es cuando se inician muchas de las enfermedades que con los años pueden acabar siendo crónicas. La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) puso en marcha un programa nacional de actividades preventivas y de promoción de la salud (PAPPS) destinado a toda la población.

Cuidado de mayores. Programas de prevención de la salud de los ancianos

Tabaco

El tabaco es la principal causa de enfermedades prematuras y prevenibles. Cuando una persona deja de fumar, el riesgo de morir de una enfermedad del corazón se reduce en un 50%. Las posibilidades de sufrir un accidente cardiovascular, una enfermedad de los pulmones o un cáncer disminuyen también de forma drástica.

Alcohol

El consumo de alcohol está directamente asociado con la aparición de diferentes enfermedades como la cirrosis del hígado, o determinados tipos de cáncer.

Ejercicio

Son muchas y muy conocidas las enormes ventajas de realizar ejercicio físico de forma regular. Es aconsejable la práctica de algún tipo de ejercicio físico con los requisitos de duración, frecuencia e intensidad adaptadas a la edad y salud del paciente.

Los ancianos deberían realizar una media de 2-3 sesiones semanales de ejercicio para combatir los efectos del envejecimiento sobre el aparato locomotor, que les conduce a un mayor riesgo de caídas, incapacidad para el autocuidado y a la postración precoz.

Alimentación

Es importante promover hábitos alimenticios saludables para prevenir las enfermedades, tanto por exceso como por defecto.

La dieta desempeña un papel importante en muchas enfermedades como la hipertensión arterial o tensión alta, las enfermedades del corazón, ciertos tipos de cáncer, la obesidad, la diabetes o azúcar en la sangre, la osteoporosis o descalcificación de los huesos, etc.

Vacunación

Para finalizar, una de las medidas preventivas que han demostrado ser más eficaces son los programas de inmunización (vacunas), poniendo especial énfasis en la vacuna antigripal,