Ahora que las temperaturas van cambiando, que vamos a dar comienzo a la llegada del frio, es por eso, que nuestro cuerpo debe amoldarse al descenso de temperaturas y a la falta de sol, sobre todo las personas mayores que son las que lo notan de una forma especial.

En cierta medida, una alimentación equilibrada ayuda a combatir este cambio, proporcionando a las personas mayores las calorías y los nutrientes que necesitan.

Según los profesionales médicos y geriatras, nuestras rutinas de alimentación se relacionan con la mejora de la funcionalidad mecánica del organismo, la conservación de la masa ósea, la prevención de la pérdida de masa muscular y de enfermedades en general. Por ello, existen alimentos claves que deben consumir las personas mayores.

¿Cuáles son los alimentos que no pueden dejar de comer?

– El pan, la pasta o el arroz son base de la alimentación ya que son los que brindan la mayor cantidad de energía para mantener la temperatura corporal de las personas de la tercera edad.

– Según la OMS, se recomienda un consumo de entre 4 a 6 tomas de comida al día. Y es preferible el consumo de cereales integrales por el aporte de fibra y vitaminas.

– Se deben consumir al menos 2 raciones al día de verduras y hortalizas, una de ellas en forma de verdura cruda y la otra cocida.

– Y por supuesto comer diariamente 3 raciones de fruta natural.

– Para el grupo de carnes, aves, pescados, frutos secos y huevos, se aconseja un consumo de 2 raciones al día. Eso sí, es preferible que la ingesta de pescado sea superior a la de carne ya que tiene omega-3.

– Y por último, nuestros expertos aconsejan un consumo de 3 raciones diarias de lácteos, leche o queso bajo en grasa.

Lo más importante a tener en cuenta, es el AGUA: para dejar a un lado los problemas de la deshidratación y llevar una hidratación adecuada. Siendo de este modo, imprescindible, potenciar la ingesta regular de agua u otros líquidos como zumos, infusiones, leche, sopas y otros alimentos que contengan un contenido de agua como las frutas y verduras.

Es una época perfecta para aumentar el consumo de alimentos ricos en vitamina C o cítricos como la naranja y el limón. Y en vitamina A como por ejemplo, la zanahoria o el melón, que nos ayudaran en la prevención de enfermedades.

Y además, el ajo es el complemento ideal para esta época de más frio que va a comenzar, debido a que mejora la circulación y hace que notemos mucho menos el frio en nuestro cuerpo.

Consejo 

La dieta es importante, pero para esta época del año que va a dar comienzo, no hay que descuidar las medidas básicas, como ventilar habitaciones abriendo ventanas o lavarse las manos con frecuencia, así como actividad física de forma regular debido a que el sedentarismo es un factor de riesgo cardiovascular.